sábado, 11 de febrero de 2017

Tarta de limón, frambuesa y queso (¡Feliz San Valentín!)

¡Hola y feliz fin de semana!

Se acerca San Valentín y aunque en el blog hay muchas recetas aptas para la ocasión, como podéis ver en este recopilatorio que os he preparado, quería traeros algo nuevo y especial.

En concreto, es una tarta tipo americana ("naked cake") compuesta de bizcochos horneados en moldes separados para asegurar su jugosidad, y rellenos de una crema.
La combinación de limón, frambuesa y queso es una de mis preferidas para este tipo de tartas, me parece deliciosa. Una vez has probado una cucharada, no quieres parar de comer.

Hacía mucho que no os traía una tarta de este tipo y, aunque yo prefiero las tartas tipo mousse, me gusta que cada uno podáis encontrar recetas a vuestro gusto.

A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios:

martes, 6 de septiembre de 2016

Muffins de arándanos

¡Hola! ¿Cómo está yendo la vuelta al trabajo?

Hoy os traigo la receta de unos muffins de arándanos deliciosos. No tenía pensado subirla, simplemente tenía unos arándanos que quería gastar y decidí preparar esta receta que vi en el libro "Objetivo: cupcake perfecto 2" de Alma Obregón, pero cuando los probé supe que tenía que compartirla aquí con vosotros también. Es increíble el delicioso aroma a mantequilla y almendra que queda flotando en el aire durante su horneado y después. y luego, al degustarlos, la combinación de un bizcocho esponjoso y delicado con la frescura de los arándanos y el crujiente del streuzel de almendra es, sin duda alguna, un golpe de éxtasis de puro deleite gastronómico. ¡Me están entrando ganas de comerme uno! 

Pero bueno, vamos a dejarnos de descripciones y vamos a ponernos en faena, que prepararlos es la mejor forma de hacernos una idea de lo ricos que están. Os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios y ¡con un nuevo relato!:

miércoles, 24 de agosto de 2016

Bundt cake de limón, albahaca y coco


¡Hola! ¡Cuánto tiempo!

Hoy os traigo la receta de un nuevo bundt cake, la tercera de las recetas de este tipo de bizcocho que he publicado y que me ha servido para estrenar aquí con vosotros mi nuevo molde Heritage de la marca Nordic Ware.

Si os gusta el limón, este bizcocho os va a encantar. Yo llevo años intentando encontrar un bizcocho con este cítrico que me convenza, pues a mi madre y a mí nos encanta, pero no había dado con él hasta que decidí probar esta receta que tomo prestada del blog I love Bundt Cakes, aunque he querido aportarle mi toque personal y ajustarla a mis gustos, cambiando algunas cosas.
El sabor a limón es intenso, no en vano está compuesto y calado de dos elaboraciones con este cítrico como protagonista. Las chicas de I love bundt cakes también lo acompañan de un azúcar y un glaseado de limón, pero yo he preferido hacer el azúcar de albahaca (me encanta cómo combina con el limón), el glaseado de coco y colocarle unos dados de coco deshidratado para darle un toque crujiente.

También os he traído mi segundo relato para el blog, que creo acompaña divinamente a las fotografías que he preparado con mucha ilusión y, cómo no, con el bizcocho.

Para los que no conozcáis los bundt cakes, son un tipo de bizcoho que nació en los Estados Unidos en 1950 y se popularizó pronto entre sus casas, de la mano de la empresa Nordic Ware, dedicada en un principio a estos moldes de forma exclusiva.
Os animo a haceros con uno de estos moldes, pues reparten el calor de forma uniforme y están fabricados siguiendo unos altos cánones de calidad que avalan su durabilidad. Sin embargo, podéis utilizar cualquier molde al uso que tengáis.

A continuación, os dejo con el relato y la receta, así como el desglose de los utensilios, trucos y consejos:

miércoles, 27 de abril de 2016

Receta de Red Velvet Layer Cake.



Hoy os traigo mi versión de la famosa tarta Red Velvet, una tarta que combina el sabor indescriptible y la textura aterciopelada del bizcocho, con una crema de queso deliciosa y sedosa. Si no os gusta demasiado el queso, no os asustéis, el sabor no es demasiado intenso.

Esta tarta ocupa un lugar muy especial en mi corazón, pues fue la tarta que me animó a descubrir el mundo de la repostería, hace ya 4 años, cuando me la preparó mi querida amiga y mentora Chari, cuando pasaba unos días en su casa. Al feliz recuerdo de estar en compañía de mis amigos, cosa que puedo repetir poco por la distancia, se une la agradable explosión de emociones que me embargó al saborear el primer bocado.

jueves, 26 de febrero de 2015

Bizcocho rústico de vainilla (receta fácil)



A partir de varias recetas que he publicado hasta ahora, imagino que os habéis hecho una idea de lo que me gustan las cosas de tradición, y encontrar la forma de que cohabiten con la innovación. Hace unos días os traje unos cupcakes (sin duda, unos dulces de carácter americano). Hoy, sin embargo, os traigo una receta de esas que se hacen en un momento y están igualmente deliciosas de comer.

Este bizcocho lo podría haber preparado perfectamente cualquiera de nuestras abuelas y haberlo servido junto a un vaso humeante de leche al cacao y una onza de chocolate. Quizá soy demasiado joven para conocer del todo la tradición, pero recuerdo con singular complacencia las meriendas que me preparaba mi madre de vez en cuando. Hacía el típico bizcocho de yogur de limón y mi hermano y yo nos lo comíamos encantado. Hoy he querido recordar una de esas tardes, pero con un bizcocho diferente que aglutine de alguna forma el núcleo de cualquier bizcocho junto al anexo de lo que he aprendido a través de mis peripecias en este mundo tan dulce.

He sustituido el yogur de la receta original por crema agria o "creme frêche", que podéis encontrar en cualquier supermercado y sin duda aporta un punto extra de jugosidad al bizcocho. Además de la ralladura del limón, también he añadido un poco de vainilla, pero lo podéis cambiar por el extracto que prefiráis e incluso podéis añadirle pepitas de chocolate que al ser la masa tan espesa se repartirán perfectamente.

¿Os apetece un trozo de tierna y deliciosa tradición? Pues coged el delantal, los pocos ingredientes que debajo os indico, unas varillas y un bol y a batir con cariño y buen humor.







                                                  
                                                                                                                                                                                           

INGREDIENTES 


  • 3 huevos XL (fríos)
  • 125 gramos de crema agria (fría)
  • 125 gr de azúcar blanquilla
  • 125 gr de azúcar moreno
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 60 ml de leche entera (fría) 
  • la ralladura de 2 limones
  • 1 cucharadita y media de vainilla en pasta o extracto de vainilla
  • 375 gr de harina normal. 
  • 10 gr de levadura química

UTENSILIOS


  • 1 bol amplio
  • 1 batidor de varillas manual 
  • 1 tamiz o cedazo
  • Cucharas medidoras 
  • 1 rallador 
  • 1 molde de aluminio alto de unos 18 a 20 cm.

 PREPARACIÓN:


Engrasamos el molde del bizcocho con spray especial desmoldable o con aceite de oliva.

1.    Preparamos los ingredientes:

  1. Mezclamos la harina con la levadura y las tamizamos. 
  2. Rallamos los limones y mezclamos la ralladura con el azúcar. Dejamos reposar unos 10 minutos. 
2.   Mezclamos los huevos con el azúcar, la ralladura de limón, la leche, la vainilla y la crema agria hasta que todos los ingredientes se integren y no hayan grumos.

3.  Añadimos la harina y la levadura de un golpe y mezclamos con un batidor de varillas manual. Removemos enérgica y constantemente hasta que no quede ni un grumo y quede una consistencia espesa.

4.     Ponemos a precalentar el horno a 180º con calor arriba y abajo y metemos la masa del bizcocho en la nevera, mientras tanto. 

5.      Cuando el horno alcance la temperatura correcta, vertemos la masa fría en el molde engrasado y lo colocamos sobre una rejilla a media altura. 

6.     Horneamos de 50 a 60 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio. No abráis el horno hasta que pasen al menos los 30 primeros minutos.

7.  Una vez el bizcocho esté hecho, lo sacamos y lo dejamos templar 10 minutos en el molde. Después, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente. Rociamos su superficie con azúcar glas y servimos solo o acompañado de lo que más os guste.

PASO A PASO





Receta adaptada de: blog de Megasilvita


Espero que os haya gustado. 

Un beso,



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viernes, 9 de agosto de 2013

Bizcocho, crema y ¡CHOCOLATE!: la combinación perfecta

El pastel del cumple de mi hermano. Le encantó. 

Ummmm... Chocolate.  Ese gran aliado, ese amigo de la infancia que nos acompaña durante toda nuestra vida. Es un amigo fiel, a pesar de que los nutricionistas nos inciten a abandonarlo en pro de una esbelta figura.. Él nunca lo hará... NUNCA! Estará a nuestro lado cuando el novio o novia nos deje y nos sintamos solitarios y abandonados, despreciados por la suerte, y durante la adolescencia, cuando nuestra pereza nos impida echar mano de una pieza de fruta y nos preparemos un sandwhich doble, O TRIPLE, de crema de este delicioso néctar.

Pero sobre todo, ¿quién no lo ha tenido de pañuelo de lágrimas al resignarse a comer toneladas y toneladas de helado de chocolate durante una de esas depresiones que la sociedad nos regala. ¿Quién, al comer ese helado, no se ha sentido cómo María Adánez, en su papel de "La Pija" en la mítica Aquí no Hay quien viva, durante una de sus reiteradas crisis sentimentales? Yo sí, lo asumo, el chocolate es una de las razones que me expulsan de la Operación Bikini cada verano.

 Y hoy, como no podía ser menos, os traigo la receta de la crema de chocolate más deliciosa que jamás, y repito, JAMÁS, hayáis probado. La descubrí en el recetario de Tarek Malouf, el de la Hummingbird Bakery y, desde que la empleé en el pastel de cumpleaños de mi hermano, me ha acompañado en numerosos pasteles más: el de mi profesora (sin gluten), el de mi abuela y el de mi tío. En efecto, con ella he engordado a diversas personas y hoy, heme aquí para cumplir mi propósito de engordarte a ti también y así sentirme un poco más delgado.

Bueno, después de este lapsus de maldad, del que espero me perdones,
doy paso a la receta:


INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO

240 ml de leche
240 ml de aceite de oliva suave
400 gramos de harina
320 gramos de azúcar
5 huevos L
4 cucharaditas de levadura en polvo
1 cucharada de extracto de vainilla

Agregar: 2 cucharadas de harina y 2 cucharadas de cacao en polvo desgrasado Valor *

*TIP:  Sobre todo para los intolerantes a la lactosa, es imprescindible el empleo de este cacao ya que no contiene en sus ingredientes traza de leche alguna.


1. Batir los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y las varillas queden ligeramente marcadas en la mezcla, que ha de quedar blanca y esponjosa. 

2. Añadir el aceite, la leche y el extracto de vainilla. 

3. A parte, tamizar la harina junto a la levadura. 

4. Añadir la harina y la levadura a la mezcla. 

5. Rociar el molde con spray desmoldante (yo usé un molde de 23 cm y 10 de alto de PME). 

6. Meterlo en el horno (yo programo el horno a 150º sin precalentar y solo enciendo el fuego inferior, ya que la fuerza del fuego superior en mi horno es mayor que la del inferior). 

7. Si se desea que el bizcocho obtenga un aspecto marmolado (como el de la imagen del corte), dividir la masa en dos y añadir dos cucharadas de cacao a una parte y dos de harina a la otra y mezclar. 

8. Por último, verter las dos partes de masa en el molde de forma alternada, creando un efecto "acebrado"*

*TIP: Si preferís un efecto marmolado, verter las masas del mismo modo y una vez creado el efecto "acebrado", pasarle un cuchillo en zig-zag. 


PARA LA COBERTURA DE CHOCOLATE  
(del libro Hummingbird Bakery)

500 gramos de azúcar blanquilla
1 cucharada de jarabe de melaza dorado 
(podéis encontrarlo en tiendas dedicadas, como Megasilvita,  pero yo lo sustituí por caramelo) 
125 de cacao en polvo tamizado
200 gramos de harina de maiz (maicena) tamizada*
85 g de mantequilla, en dados y a temperatura ambiente (punto pomada)
1/2 cucharadita de extracto de vainilla

*TIP: Es importante que la maicena esté tamizada para evitar en la medida de lo posible la formación de grumos. 

1. Se pone el azúcar, el jarabe de melaza (o el caramelo), el cacao en polvo y 600 ml de agua en una cacerola.

2. Se lleva a ebullición a fuego medio (no alto)

3. Mezcle la maicena con agua (de 120 a 200 ml como MÁXIMO), batiendo con fuerza (muchísima) a medida que incorporas el agua. Esta mezcla ha de tener una consistencia viscos.

4. Agrega gradualmente el agua a la mezcla del punto '1', entre batido y batido con una batidora de varillas manual.

5. Cocer sin dejar de batir unos minutos, hasta que se espese.

6. Retira la mezcla del fuego y añádele la mantequilla y el extracto de vainilla.

7. Ponla en una bandeja, o en su defecto en un bol y cúbrela con film transparente cuidadosamente para que no quede ninguna burbuja de aire que pueda secar la crema. Deja que se enfríe.

RELLENO DE CREMA DE VAINILLA

500 ml de leche entera.
1/4 de cucharadita de extracto de vainilla.
5 yemas de huevo.
200 gramos de azúcar blanquilla (la normal, para entendernos)
40 gr. de harina
40 gr. de maicena. 


1.     Ponga en un cazo 400 mil de leche y el extracto de vainilla, y lleve a ebullición a fuego medio. 

2.     Retira la leche aromatizada del calor y déjala enfriar ligeramente. 

3.     En un bol, pon las yemas, el azúcar, la harina, la maicena y el resto de la leche hasta obtener una pasta homogénea. 

4.     Vierta un poco de la mezcla de leche caliente sobre la de huevo y remueva bien. Agregue el resto de la leche sobre la  preparación anterior y combine todos los ingredientes. 

5.      Ponga de nuevo la mezcla en una cacerola dispuesto a fuego lento y lleve a ebullición, removiendo con una batidora de varillas manual (como esta)

6.       Cuece la crema hasta que se espese, batiéndola sin cesar con las varillas, y retire del fuego, dejándola enfriar totalmente. 
Ahora solo queda, rellenar el bizcocho y cubrirlo con una espátula. 



El corte. 





El pastel sin gluten ni lactosa para mi profesora. 


La decoración y el relleno de este pastel es de crema de chocolate sin lactosa ni gluten en su totalidad, cubierta en la parte superior por sprinkles de colores colocados según diferentes moldes-cortadores de galleta. Además, pinte algunas zonas, como se puede ver, con pintura metalizada en polvo.
Como veis, la imaginación tiene un papel importante en la decoración de cualquier pastel.






Pastel para el cumpleaños de mi tío... ¡En la playa!: 22 personas

El relleno es de crema, como el del pastel de mi hermano. Decorado con rosas (o un intento - era la primera vez que empleaba esta técnica- ) que hice con la boquilla 1M de Wilton. Desafortunadamente, no giré la manga pastelera en el sentido adecuado, que es el de las agujas del reloj, como he aprendido con el libro "Objetivo: Tarta Perfecta" de Alma Obregón".
Este libro imprescindible si quieres hacer maravillosos layer cakes y cheese cakes, entre otras cosas. 
Bueno, esto todo por hoy. Os deseo que paséis un estupendo fin de semana, lleno de momentos dulces.

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PD: Sobra decir que os invito a compartir vuestras inquietudes reposteras un poquito más abajo.




jueves, 11 de julio de 2013

Presentación. Victoria Sponge Cake



Aquí está la primera entrada de este blog, que destinaré principalmente a recetas de repostería, pero sin dejar completamente de lado las recetas de comida andaluza de mi madre y de mi abuela. Utilizaré también el blog como complemento de mi página de facebook

Después de varios días pensando en la idea de hornear algo nuevo únicamente para hacerlo protagonista de la primera entrada del blog, he decidido empezar con la publicación de recetas de mis primeros dulces, de todos los que han protagonizado las publicaciones de mi página de facebook. 
Pero antes de comenzar con el desglose de ingredientes y de la preparación, os quiero hablar del origen de mi pasión por la repostería. 

Todo comenzó de una forma totalmente inesperada. Era agosto y se acercaba el cumpleaños de mi prima Rocío. Hacía unos días había querido hornear el típico bizcocho de limón de toda la vida, que se hace con las medidas de los vasos de yogur. Mi madre siempre se ocupaba de hornearlo cuando mi antojo de comer dulces aparecía en mi estómago, martilleándolo hasta casi su destrucción. Debido a la casi probable explosión de locura que provocaría mi ingreso seguro en el manicomio más cercano, pedía a mi madre que horneara algún bizcocho, ya que debido a mi miedo al error y mi vaguedad no me permitían armarme de valor y meter las manos en la masa, nunca mejor dicho. 
Así que aquel día apareció de nuevo mi antojo y, como mi madre padecía una de sus terribles migrañas, cogí la batidora por los cuernos y me pusé a mezclar ingredientes sin piedad, sin seguir ninguna pauta. 

Y en casa encantó. Así que para el cumpleaños de Rocío, decidí hacer el mismo bizcocho y rellenarlo de chocolate. Pronto nació en mí el perfeccionismo del que hago gala en los estudios, ahora destinado a la repostería. Además, este iba acompañado del deseo de seguir aprendiendo y aprendiendo, hasta conseguir el nivel de perfección que emplea mi amiga e ídolo Chari, de Sevilla. Tras la visita que hice a Sevilla en Semana Santa unos meses atrás del cumpleaños de Rocío, la curiosidad y la inquietud por saber cómo había logrado hacer un pastel tan bueno como el que me regaló, también hizo mella en mi carácter. Aún así, cabe la posibilidad que mis inquietudes reposteras - vamos a llamarlas así - comenzasen cuando, aún un niño, me embargaba una enorme curiosidad de saber cómo sabría la tarta de moras que preparaba Blancanieves, sí, habéis leído bien. Años más tarde y después de visualizar 500 veces mi película preferida, mi familia y yo nos trasladamos a Sevilla y los pasteles de allí saciaban casi por completo mi goloso apetito. 
Bueno, que me enrollo, vuelvo al cumpleaños de Rocío. El pastel encantó, pero desafortunadamente no tengo ninguna foto que mostraros. Más tarde, en Octubre, hice otro pastel para el cumpleaños de mi primo pequeño Darío y la ilusión que vi en sus ojos cuando contemplaba el pastel que con tanto cariño le había regalado, me animó a ordenarme voluntario para la creación de mi primera tanto fondant, que aparecerá en otro post, y de la Mona también en "fontant" de mi otra de mis primos, Lucía (típico pastel que los padrinos regalan en Cataluña a sus ahijados el día de Pascua). Antes de esto, en Diciembre decidí sorprender a mi prima Noelia por su 19 cumpleaños con el pastel protagonista de este post. 
Bueno, después de este derroche de prosa, voy a ello, a la receta del Victoria Sponge Cake con nata y frutas del bosque. 

Ahí va la receta: 



INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO

200 gramos de "icing sugar" * o azúcar glass (en su defecto)
200 gramos de mantequilla en punto pomada 
(se deja fuera de la nevera hasta que al tocarla con el dedo índice se hunda ligeramente)
4 huevos M o 3 L a temperatura ambiente *2
1 cucharadita de levadura en polvo
2 cucharaditas de leche o agua a temperatura ambiente. 

UTENSILIOS

Preferiblemente 2 moldes de 20 cm de diámetro, pero no os preocupéis si solo disponéis de un molde y, además, este tiene una medida diferente. En este caso, podéis hornear toda la masa de una vez, aunque no os subirá tanto. 

PREPARACIÓN
  1. Mientras se prepara la masa, precalentar el horno a 180 º con fuego arriba y abajo durante unos 10 minutos.
  2. Se bate el azúcar con la mantequilla hasta conseguir una masa esponjosa. Se añaden los huevos de uno en uno, hasta que el anterior se  haya incorporado totalmente a la mezcla de mantequilla. 
  3. A parte, se tamiza la harina junto a la levadura con un colador y se incorporan a la mezcla. Se pueden añadir aquí las cucharaditas de leche, en caso de que la mezcla haya quedado muy seca.
  4. Dividir la masa en los moldes y alisar su superficie con una espátula.
  5. Colocar los pasteles en los moldes y esperar unos 25 o 30 minutos (dependiendo de si la masa se ha horneado en 2 moldes o solo en 1).
  6. Pinchar la masa con un palillo. Si este ya esta limpio, el bizcocho ya estará listo. Si no es así, prolongar el horneado el tiempo suficiente hasta que el truco del palillo surja efecto. 
     -> Al sacar el bizcocho (o bizcochos) del horno, esperar 15 minutos o hasta que el molde esté templado al tacto y desmoldar sobre una rejilla hasta que el bizcocho se enfríe completamente. Podéis utilizar una rejilla de repostería preparada para tal uso o la rejilla del horno.

PARA EL RELLENO Y LA COBERTURA

500 ml de nata para montar.
Mermelada de frambuesa.
1 bolsita de frutas del bosque congeladas.

  1. Montar la nata con una batidora de varillas eléctrica o, en su defecto, manual, hasta que las varillas se marquen en la nata. 
  2. Partir el bizcocho por la mitad con un cuchillo de sierra y cubrir la primera capa con mermelada de frambuesa. 
  3. Colocar nata encima de la mermelada y el segundo piso de bizcocho.
  4. Cubrir la parte superior de la tarta y sus laterales con el resto de la nata y decorar con frutas del bosque.  

*1: el "Icing Sugar" es un tipo de azúcar de procedencia inglesa más fino que el azúcar glass convencional. Se puede encontrar en tiendas de repostería especializadas. Por ejemplo, en Terrassa (Barcelona) podéis encontrarlo en la tienda Milar Paloma. 

*2: es importante que los ingredientes empleados en la preparación del bizcocho estén a temperatura ambiente para que la masa adquiera una textura idónea para un correcto horneado. 


Y ahora me voy a hornear, antes de que mi apetito repostero destruya la poca cordura que me queda. 

PD: si tenéis alguna pregunta no dudéis en formularla en forma de comentario. 

¡Hasta otra!