miércoles, 26 de abril de 2017

Tarta Fraisier


¡Ah, la Fraisier, la tarta de fresas por excelencia! Y un regalo perfecto para cualquier celebración.

Como su propio nombre indica, las fresas son las protagonistas y de forma destacada. Se puede observar nada más verla, pero sobre todo se percibe al cortarla y llevarse la primera cucharada a la boca. Su combinación con la sedosa crema de vainilla hacen de este postre un manjar indiscutible, que, estoy seguro, se colará entre vuestras recetas favoritas. No en vano, es una tarta francesa y huelga decir que las aportaciones de Francia a la pastelería y, en general, a la cultura gastronómica global, son incontables. 

Esta es una de esas tartas que disfruto ya desde su elaboración. Los placeres de comerla y elaborarla están muy a la par.  Disfruto tanto del proceso que incluso consigo trasladarme a mi propio mundo de fantasía azucarada. 
Para ilustrar esto mismo, os dejo con un pequeño relato que nace del recuerdo de esta deliciosa tarta:

Elisa despertó agitada. La violencia de sus aciagos sueños se había acrecentado en las últimas semanas, coincidiendo precisamente con la vuelta del dolor, un visitante descarado que se tomaba la libertad de ocupar su cuerpo, y a veces hasta su alma, extendiendo sus extremidades y dejando una marca imborrable, de tinta derramada. 
Se levantó con desgana, con cuidado de apoyar primero la pierna derecha como siempre le recordaba su anciana abuela, y se acercó despacio a la luna del armario. Observó a aquella muñeca rota de pelo alborotado que la miraba desconfiada, con el alma descolgada de los ojos y una sonrisa condescendiente, casi retándola a atreverse a contradecir su aspecto con su pensamiento.                                                                      
Emitió un agudo suspiro de desesperación y se vistió con la cara girada y las manos temblorosas, intentando evitar cualquier contacto con sus cicatrices. 
Entonces lo recordó. Recordó aquel aroma a fresas, su piel de vainilla y aquella sonrisa tan dulce y de teclas tan blancas como un merengue inmaculado. Recordó sus ojos henchidos de felicidad, abstraídos y soñadores, y su gesto atento, disfrutando con la melodía que inundaba el ambiente y las hacía bailar cada ocaso, sus siluetas recortadas en una acuarela de un rojo intenso.  Se enfrentó corriendo de nuevo al espejo, ahora con una chispa incandescente de ilusión en sus ojos grises y arrancó el carmín de la mesita en la que reposaba, junto a la ventana. Tiñó sus labios de atardecer, de mermelada de fresas y pasión, y rescató unos tacones del mismo color del fondo del armario, donde habían estado olvidados los últimos años. Comprobó sorprendida que todavía recordaba como andar con ellos y recuperó esa sensación casi extraviada de orgullo, de fuerza de mujer, de confianza… ¿en qué? ¿acaso en sí misma? No se paró a cavilarlo. A partir de ese momento y para siempre, solo podría pensar en ella, aquella chica decidida que conoció una vez en París y que desde entonces había estado guardando la parte del alma que creyó descolgada al mirar su reflejo.  
Elisa sonreía como una niña aquella mañana al abandonar su confinamiento, oyendo tan solo un sordo murmullo del dolor que notaba tan intenso apenas unas horas atrás. 
Adentrémonos juntos en ese sueño y saboreemos un pedacito de Francia con la más grande de las sonrisas, una sensación acompañada del orgullo que sigue siempre a un trabajo bien hecho.

A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, los ingredientes necesarios y la preparación, además de algunas sugerencias:

jueves, 23 de marzo de 2017

Receta de Flan de queso




¡Hola de nuevo!

Hoy os traigo una receta sencillísima de hacer. No hace falta tener ninguna noción básica para conseguir un buen resultado.

El flan de queso es uno de mis postres favoritos y es que es indescriptible el placer que siento cuando saboreo los postres más sencillos y tradicionales de nuestra gastronomía, que me retrotraen a lugares y momentos a los que de otra manera me sería imposible volver. Esta es la principal razón por la que adoro la cocina y la pastelería.

Cuando puedo publicar, intento preparar también recetas sencillas que pueden cohabitar perfectamente con tartas y postres de vanguardia. Acerca de estos últimos, ya os he contado en varias ocasiones que me encanta explorar mi creatividad a la hora de combinar combinaciones de sabores,  texturas y, en última instancia, pero dándole la importancia que merece, escogiendo la decoración. Siempre he pensado que puedes pasar horas en la cocina preparando un postre espectacular que sorprenda y agrade a tus invitados y esa será una enorme gratificación a tanto trabajo, pero creo que las cosas sencillas, cuando están perfectamente elaboradas, no se quedan atrás. 

Para hacer este flan he utilizado queso Mató, un queso fresco muy típico en Cataluña, donde resido, y en las Islas Baleares. Se sirve normalmente con miel y unas nueces. ¿Habéis oído hablar del "mel i mató"?. No obstante, vosotros podéis escoger el queso fresco que más os guste u os sea más sencillo de encontrar, como el requesón.

Y, cómo no, este es un señor flan. La textura en boca es cremosa y suave, el sabor lácteo está muy presente pero no resulta nada cargante, más bien al contrario, es sutil y fresco, y combina perfectamente con los frutos rojos y la menta. 


A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios y la preparación, tanto la tradicional, como con thermomix:

sábado, 11 de febrero de 2017

Tarta de limón, frambuesa y queso (¡Feliz San Valentín!)

¡Hola y feliz fin de semana!

Se acerca San Valentín y aunque en el blog hay muchas recetas aptas para la ocasión, como podéis ver en este recopilatorio que os he preparado, quería traeros algo nuevo y especial.

En concreto, es una tarta tipo americana ("naked cake") compuesta de bizcochos horneados en moldes separados para asegurar su jugosidad, y rellenos de una crema.
La combinación de limón, frambuesa y queso es una de mis preferidas para este tipo de tartas, me parece deliciosa. Una vez has probado una cucharada, no quieres parar de comer.

Hacía mucho que no os traía una tarta de este tipo y, aunque yo prefiero las tartas tipo mousse, me gusta que cada uno podáis encontrar recetas a vuestro gusto.

A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios:

martes, 27 de diciembre de 2016

Tartaletas Tatin con crema pastelera



¡Buenas noches y Felices Fiestas!

Hoy os traigo una nueva receta: una deliciosa tartaleta de Tarta Tatin compuesta por una base crujiente de streuzel con un delicado sabor a almendra, una cremosísima crema pastelera con un toque distinto y coronada por deliciosa manzana caramelizada. La tarta Tatin original, aquella que descubrieron por casualidad y fruto de un error las hermanas de homónimo apellido, está compuesta de manzana y hojaldre y se sirve templada. Yo he querido darle un toque distinto, tomando como referencia la receta de uno de los pasteleros que más admiro, Josep Maria Rodríguez Guerola que nos instruye en un amplio abanico de recetas en su libro Sweetology.

Más adelante publicaré el vídeo (avisaré por las redes sociales y actualizaré esta entrada. Además, si estás suscrito a mi canal de Youtube y tienes activadas las notificaciones, recibirás un aviso). Sí que incluyo la versión para Thermomix, que empezaré a incluir en las recetas nuevas y antiguas del blog.

El formato de tartaleta me encanta por su versatilidad y originialidad. Me parece una forma muy elegante de presentar una tarta. Es una receta perfeca para sorprender a tus invitados en estas fiestas. Además, su tamaño es ideal para no quedar saturados tras una comida copiosa.

Me gusta especialmente de esta receta la variedad de texturas: el crujiente de la base, la untuosidad de la crema y la jugosidad de la manzana combinan de maravilla.

Si te gusta la tradición pero te gusta aportarle un toque de modernidad, esta será tu receta fetiche para cualquier comida o cena a partir de ahora. A mí desde luego me encanta.

A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios:

martes, 6 de septiembre de 2016

Muffins de arándanos

¡Hola! ¿Cómo está yendo la vuelta al trabajo?

Hoy os traigo la receta de unos muffins de arándanos deliciosos. No tenía pensado subirla, simplemente tenía unos arándanos que quería gastar y decidí preparar esta receta que vi en el libro "Objetivo: cupcake perfecto 2" de Alma Obregón, pero cuando los probé supe que tenía que compartirla aquí con vosotros también. Es increíble el delicioso aroma a mantequilla y almendra que queda flotando en el aire durante su horneado y después. y luego, al degustarlos, la combinación de un bizcocho esponjoso y delicado con la frescura de los arándanos y el crujiente del streuzel de almendra es, sin duda alguna, un golpe de éxtasis de puro deleite gastronómico. ¡Me están entrando ganas de comerme uno! 

Pero bueno, vamos a dejarnos de descripciones y vamos a ponernos en faena, que prepararlos es la mejor forma de hacernos una idea de lo ricos que están. Os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios y ¡con un nuevo relato!:

miércoles, 24 de agosto de 2016

Bundt cake de limón, albahaca y coco


¡Hola! ¡Cuánto tiempo!

Hoy os traigo la receta de un nuevo bundt cake, la tercera de las recetas de este tipo de bizcocho que he publicado y que me ha servido para estrenar aquí con vosotros mi nuevo molde Heritage de la marca Nordic Ware.

Si os gusta el limón, este bizcocho os va a encantar. Yo llevo años intentando encontrar un bizcocho con este cítrico que me convenza, pues a mi madre y a mí nos encanta, pero no había dado con él hasta que decidí probar esta receta que tomo prestada del blog I love Bundt Cakes, aunque he querido aportarle mi toque personal y ajustarla a mis gustos, cambiando algunas cosas.
El sabor a limón es intenso, no en vano está compuesto y calado de dos elaboraciones con este cítrico como protagonista. Las chicas de I love bundt cakes también lo acompañan de un azúcar y un glaseado de limón, pero yo he preferido hacer el azúcar de albahaca (me encanta cómo combina con el limón), el glaseado de coco y colocarle unos dados de coco deshidratado para darle un toque crujiente.

También os he traído mi segundo relato para el blog, que creo acompaña divinamente a las fotografías que he preparado con mucha ilusión y, cómo no, con el bizcocho.

Para los que no conozcáis los bundt cakes, son un tipo de bizcoho que nació en los Estados Unidos en 1950 y se popularizó pronto entre sus casas, de la mano de la empresa Nordic Ware, dedicada en un principio a estos moldes de forma exclusiva.
Os animo a haceros con uno de estos moldes, pues reparten el calor de forma uniforme y están fabricados siguiendo unos altos cánones de calidad que avalan su durabilidad. Sin embargo, podéis utilizar cualquier molde al uso que tengáis.

A continuación, os dejo con el relato y la receta, así como el desglose de los utensilios, trucos y consejos:

jueves, 28 de abril de 2016

Tarta mousse de vainilla con naranja, caramelo y chocolate blanco


¡Hola a todos!
Supongo que pensabais, muchos de vosotros, que no tenía intención de regresar al blog, después de estos meses en los que, una vez más y sintiéndolo mucho, no he podido publicar. He estado muy ocupado, y entre otras cosas, como muchos sabéis, recuperándome.
En este tiempo, pues, he seguido recibiendo vuestro cariño a través de las redes sociales,  viajado a Sevilla, ciudad que ocupa un lugar muy especial en mi corazón, he estado mejorando mi inglés y ¡he hecho un curso de fotografía culinaria! con ¿A qué saben las nubes? Photography.
Es curioso como, en estos tres últimos años, la fotografía cada vez ha robado un poquito más de mi tiempo. Empiezo con un set y me puedo tirar horas, horas que vuelan y me atrapan sacándome la mejor de mis sonrisas. Y eso es algo que en estos días valoro mucho. Son días en los que me repito una y otra vez que puedo con todo, aunque me siento muchas veces desubicado... Me es difícil contaros que he llegado a dudar de si, de verdad, mi futuro debe estar ligado a la pastelería, tan seguro que me sentía hace unos meses... Sin embargo, de repente, llega algo que te vuelve a centrar y te hace olvidar esas dudas. 
Lo anterior nos lleva a la receta de  hoy. Ese algo es una tarta muy especial.

Hace tiempo que vengo pensando en comenzar a aceptar encargos de mis dulces,  pero tenía muchas dudas. Hasta que me di cuenta de que de verdad necesitaba esto. Quería sentirme útil y hacer feliz a la gente, descubriéndoles sabores, texturas, diseño y, en definitiva, un mundo dentro del universo de la pastelería que mucha gente no conoce y que yo, como habréis imaginado, estoy implantando en las recetas del blog. Con estas recetas de pastelería de diseño estoy intentando diferenciarme de la inmensa cantidad de blogs que existe allí fuera y que, aunque admiro, no se corresponde con el camino que quiero tomar en mi futuro profesional. Y ya sabéis que una de las razones por las que creé este blog es para aprender.

La receta de hoy es el primer encargo que he aceptado. Una tarta personalizada cuya receta no quería publicar por su dificultad. Sin embargo, debido a la gran acogida de la fotografía en las redes sociales (solo os cuento que es mi foto más vista en todas las redes sociales en las que tengo una cuenta) y a que muchas de esas personas me pidieron la receta, aquí la traigo.

Una tarta entremet es una tarta que está muy de actualidad, que combina una mousse o semifrío con varias texturas, de tal modo que se consigue un conjunto muy armónico.

Bueno, vamos a entrar en faena. 

A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios:


miércoles, 27 de abril de 2016

Receta de Red Velvet Layer Cake.



Hoy os traigo mi versión de la famosa tarta Red Velvet, una tarta que combina el sabor indescriptible y la textura aterciopelada del bizcocho, con una crema de queso deliciosa y sedosa. Si no os gusta demasiado el queso, no os asustéis, el sabor no es demasiado intenso.

Esta tarta ocupa un lugar muy especial en mi corazón, pues fue la tarta que me animó a descubrir el mundo de la repostería, hace ya 4 años, cuando me la preparó mi querida amiga y mentora Chari, cuando pasaba unos días en su casa. Al feliz recuerdo de estar en compañía de mis amigos, cosa que puedo repetir poco por la distancia, se une la agradable explosión de emociones que me embargó al saborear el primer bocado.

martes, 9 de febrero de 2016

Tarta Sacher a mi manera (CON VÍDEO)


¡Hola de nuevo!

Hoy, os traigo la tercera vídeo receta de mi canal de Youtube y mi propuesta para San Valentín.  Es mi interpretación de la tarta Sacher, bastante diferente a la tarta tradicional, pero ya sabéis que me encanta unir tradición y modernidad sin perder la esencia de la receta original.
Tras probar la Sacher tradicional, estaba deseando encontrar una que tuviera un toque distinto y que me entusiasmara. Tomando como referencia la del libro Enciclopedia del Chocolate y tras adaptarla a mis gustos e ingredientes fáciles de encontrar, conseguí hacer mi versión.

La receta del bizcocho Sacher es de La receta de la felicidad, la mermelada la aprendí a hacer con La Cuinera en sus cursos y el glaseado y la ganache son del libro La enciclopedia del chocolate.

Aunque suene presuntuoso, creo que he conseguido un buen equilibrio en los sabores de esta tarta que te incitan a comer un trozo tras otro sin parar. Vamos, que quiero arruinar cualquier dieta que estéis haciendo. Con cariño, claro. Está tan rica que me ha encantado hasta a mí, que ya sabéis que no soy muy amante del chocolate.

Como siempre, os aconsejo ver el vídeo, pues es una tarta laboriosa y, si seguís bien los pasos y conseguís las texturas que en él os enseño, realizaréis la tarta con éxito. 

Bueno, vamos a entrar en faena. 

A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios y ¡con el vídeo!:

viernes, 8 de enero de 2016

Vasitos de lima-limón, frambuesa y coco [CON VÍDEO]


¡Hola de nuevo! 
Antes de empezar a hablar de la receta, quiero felicitaros el año y agradeceros todo el cariño que mostrasteis el año pasado a través de vuestras visitas y comentarios. Me siento muy orgulloso de que os hayan gustado tanto mis recetas y de haber conseguido más de 60.000 visitas en poco más de un año y habiendo publicado tan poco.
Ya sabéis que podéis encontrarme y compartid conmigo fotos de las recetas que habéis preparado en todas las redes sociales en las que me encuentro (tenéis los enlaces a mis perfiles en la parte superior derecha del blog). Además, también podéis poneros en contacto conmigo a través del formulario de la pestaña Contacto o a través de un e-mail a [email protected]
Hoy os traigo mi segunda vídeo receta. Son unos vasitos de dúo de mousses de lima-limón y frambuesa acompañadas de un bizcocho muy ligero y esponjoso de coco que se llama dacquoise y que contrarresta un poco la acidez de los cítricos y la frambuesa. 
Los preparé como postre de Nochevieja pues quería algo ligero y refrescante para después de la copiosa cena. En casa nos encantaron. 

Bueno, vamos a ponernos en faena. 

Os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios y ¡con el vídeo!:

jueves, 26 de febrero de 2015

Bizcocho rústico de vainilla (receta fácil)



A partir de varias recetas que he publicado hasta ahora, imagino que os habéis hecho una idea de lo que me gustan las cosas de tradición, y encontrar la forma de que cohabiten con la innovación. Hace unos días os traje unos cupcakes (sin duda, unos dulces de carácter americano). Hoy, sin embargo, os traigo una receta de esas que se hacen en un momento y están igualmente deliciosas de comer.

Este bizcocho lo podría haber preparado perfectamente cualquiera de nuestras abuelas y haberlo servido junto a un vaso humeante de leche al cacao y una onza de chocolate. Quizá soy demasiado joven para conocer del todo la tradición, pero recuerdo con singular complacencia las meriendas que me preparaba mi madre de vez en cuando. Hacía el típico bizcocho de yogur de limón y mi hermano y yo nos lo comíamos encantado. Hoy he querido recordar una de esas tardes, pero con un bizcocho diferente que aglutine de alguna forma el núcleo de cualquier bizcocho junto al anexo de lo que he aprendido a través de mis peripecias en este mundo tan dulce.

He sustituido el yogur de la receta original por crema agria o "creme frêche", que podéis encontrar en cualquier supermercado y sin duda aporta un punto extra de jugosidad al bizcocho. Además de la ralladura del limón, también he añadido un poco de vainilla, pero lo podéis cambiar por el extracto que prefiráis e incluso podéis añadirle pepitas de chocolate que al ser la masa tan espesa se repartirán perfectamente.

¿Os apetece un trozo de tierna y deliciosa tradición? Pues coged el delantal, los pocos ingredientes que debajo os indico, unas varillas y un bol y a batir con cariño y buen humor.







                                                  
                                                                                                                                                                                           

INGREDIENTES 


  • 3 huevos XL (fríos)
  • 125 gramos de crema agria (fría)
  • 125 gr de azúcar blanquilla
  • 125 gr de azúcar moreno
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 60 ml de leche entera (fría) 
  • la ralladura de 2 limones
  • 1 cucharadita y media de vainilla en pasta o extracto de vainilla
  • 375 gr de harina normal. 
  • 10 gr de levadura química

UTENSILIOS


  • 1 bol amplio
  • 1 batidor de varillas manual 
  • 1 tamiz o cedazo
  • Cucharas medidoras 
  • 1 rallador 
  • 1 molde de aluminio alto de unos 18 a 20 cm.

 PREPARACIÓN:


Engrasamos el molde del bizcocho con spray especial desmoldable o con aceite de oliva.

1.    Preparamos los ingredientes:

  1. Mezclamos la harina con la levadura y las tamizamos. 
  2. Rallamos los limones y mezclamos la ralladura con el azúcar. Dejamos reposar unos 10 minutos. 
2.   Mezclamos los huevos con el azúcar, la ralladura de limón, la leche, la vainilla y la crema agria hasta que todos los ingredientes se integren y no hayan grumos.

3.  Añadimos la harina y la levadura de un golpe y mezclamos con un batidor de varillas manual. Removemos enérgica y constantemente hasta que no quede ni un grumo y quede una consistencia espesa.

4.     Ponemos a precalentar el horno a 180º con calor arriba y abajo y metemos la masa del bizcocho en la nevera, mientras tanto. 

5.      Cuando el horno alcance la temperatura correcta, vertemos la masa fría en el molde engrasado y lo colocamos sobre una rejilla a media altura. 

6.     Horneamos de 50 a 60 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio. No abráis el horno hasta que pasen al menos los 30 primeros minutos.

7.  Una vez el bizcocho esté hecho, lo sacamos y lo dejamos templar 10 minutos en el molde. Después, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente. Rociamos su superficie con azúcar glas y servimos solo o acompañado de lo que más os guste.

PASO A PASO





Receta adaptada de: blog de Megasilvita


Espero que os haya gustado. 

Un beso,



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sábado, 21 de febrero de 2015

Cupcakes de limón, crema de queso y frambuesa




Hoy os traigo unos cupcakes muy refrescantes. Tienen un intenso aroma a limón y el contraste del dulzor de la crema de queso (aunque no es demasiado dulce) con la acidez de la frambuesa resulta en una explosión de sabor exquisito. Además, es indispensable que utilicéis buttermilk  o suero de mantequilla en lugar de leche (abajo os explico cómo podéis hacerlo, si no lo encontráis), que suele estar en algunos Lidl. 

Hace mucho que quería traeros esta receta, pues desde que la probé el año pasado con la tarta que le hice a mi madre, se convirtieron sin duda en unos de mis favoritos, capaces de rivalizar con los red velvet. De hecho, he utilizado esta receta como base para otros bizcochos, sustituyendo la ralladura de limón por algún extracto o parte de la harina por cacao en polvo. 


Os recomiendo que utilicéis frambuesas frescas para coronar vuestros cupcakes y aportar un toque especial al sabor, más ácido que la mermelada, si tenéis acceso a ella.


viernes, 13 de febrero de 2015

Receta de samosas de chocolate, coco y plátano


Fuente: Repostería, Christophe Felder

Antes de introducir la receta, quiero comunicaros que la publicación de recetas va a seguir siendo irregular durante un tiempo. Como algunos de mis más asiduos seguidores habréis notado, desde el mes de noviembre he venido publicando pocas recetas al mes y no dos cada semana como venía siendo habitual. Como también algunos sabéis, esto se debe a mi estado de salud, pues no me encuentro lo suficientemente bien para hacer gran variedad de recetas con un nivel de autoexigencia satisfactorio. Por eso, prefiero publicar pocas pero bien hechas. Sin embargo, espero pasar pronto por quirófano y que la recuperación sea lo más rápida posible, para volver a estar por aquí con más frecuencia. 

Hoy os traigo una receta que destaca por su sencillez y por la acertada combinación de chocolate con coco y plátano, que le otorgan un sabor poco convencional pero bastante agradable. 

Una vez tengáis hecho el relleno, que se hace en un periquete, solo os quedará cogerle el punto al montaje de la samosa, los triángulos de masa brick o pasta filo. Para que os sea lo más fácil posible, acompaño las indicaciones escritas con fotos paso a paso.

Poneos el delantal, preparad los ingredientes, coged un bol y una espátula y a disfrutar de un aperitivo dulce sencillo y casero. 


lunes, 19 de enero de 2015

Tarta de queso japonesa


El jueves pasado fue el cumpleaños de mi madre y tenía en mente hacer un layer cake (tarta de capas) con una combinación de sabores muy armoniosa. Sin embargo, y como va siendo habitual, no pude hacerlo porque no me encontraba muy bien, así que tuve que cambiar mis planes. Tuve que pensar en algo sencillo y recordé que una de las cosas que más le gusta a mi madre es la tarta de queso. Al fin y al cabo es de gustos sencillos, pero no podía ceñirme simplemente a una tarta de queso básica. Me he dado cuenta a que rara vez no siento la imperiosa necesidad de retarme a mi mismo y esta vez no iba a ser distinto.

 Hacía tiempo que había leído que la tarta de queso japonesa tiene una textura muy peculiar que combina de forma excepcional la textura de un tierno bizcocho, la de una tarta de queso y la de un solfee, una combinación sin duda maravillosa. No obstante, un fallo en el montado de las claras o un batido excesivo de la crema de queso para untar y todo se iba al traste. No sin cierto nerviosismo  -pues no puedo permitirme hacer varias pruebas- me dispuse a hacerlo. Afortunadamente, el resultado fue satisfactorio y le di mi toque personal espolvoreando cada mini tarta con un poco de ralladura de cítricos, que a mi madre le encanta. 

Daría paso ya a la receta, pero antes debo pediros disculpas. Tenía pensado acompañar esta receta de mi primer vídeo tutoría, pero no sería honesto si lo hubiera subido, ya que no se ceñía a los criterios de calidad que busco en cada cosa que hago. Mi casa es muy poco luminosa y la calidad del vídeo se vio mermada. Espero poder solucionarlo pronto y poder traeros los vídeos que tengo en mente. 
Pese a todo, espero que os guste esta receta. Si tenéis cualquier duda, no dudéis en comunicármela. Podéis dejarme vuestras dudas tanto en los comentarios como haciéndomelos llegar a través del formulario de contacto que podéis encontrar en la pestaña "Contacto". 



viernes, 9 de enero de 2015

Receta de roscón de reyes


Fuente: La cuinera

¡Feliz año a todos y todas!

La receta es de uno de los principales blogs que visito: La cuinera. No me pierdo ni una sola entrada de Ester, que es así como se llama la cocinera y el mes pasado hice un curso de repostería online que leva su sello. Todavía no he hecho todas las tartas del curso, pero las que hice estaban deliciosas. No había hecho nunca un roscón de reyes, así que necesitaba una receta de confianza para que me quedara lo mejor posible. Os dejo arriba el link de su página para que podáis ver tanto sus recetas como la información sobre sus cursos de cocina y repostería. 

Se qué el día de reyes ya ha pasado y seguramente no tendréis muchas ganas de hacer preparaciones muy laboriosas, después del ajetreo de las navidades, pero aún y sabiendo esto no podía dejar que los que todavía no conocéis el blog de La Cuinera dejaráis de conocer esta receta, porque es uno de los mejores roscones que he probado y además no lleva masa madre, por lo que el tiempo de preparación disminuye bastante. 

La masa es tierna y aromática, con el toque a cítricos tan característico de este tradicional postre como digno protagonista. La receta original lleva ron, pero me he tomado la libertad de cambiarlo por agua de azahar ya que me encanta el toque que le da al roscón y me trae muchos recuerdos. Además, también he cambiado el relleno. Mientras Ester lo rellena de mazapán, yo he utilizado nata, que es lo que más gusta en casa y en lugar de fruta escarchada he utilizado azúcar bolado, almendra laminada y guindas. 

No os voy a negar que la receta es entretenida, pues hay que vigilar la consistencia de la masa y tener cuidado de no pasarnos de amasado para no sobrecalentarla, cosa que arruinaría el resultado final. Sin embargo, si tenéis una amasadora o una batidora de varillas con accesorio para pan y otras masas con harina de fuerza la dificultad no es tan grande. Si no tenéis ninguna de las dos, os dejo el link a un muy bueno que explica cómo amasar a mano. No dejéis de verlo, pues el amasado es muy muy importante para que la masa os quede perfecta. 

También os dejo el enlace al , muy visual y explicado de maravilla. 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Snickerdoodles de calabaza y canela


Fuente: Sally's baking addiction. 

Hoy os traigo mis primeras galletas. Sí, llevo más de un año haciendo repostería pero todavía no había pensado en hacer galletas, pues nunca me gustaron demasiado. Sin embargo, cuando asistí a la firma de Alma Obregón y probé las galletas que había traído, me gustaron tanto que me propuse comenzar a hacer galletas caseras. Un tiempo más tarde, buscando blogs en la web, descubrí el de Sally's Baking Addiction e inmediatamente me llamó la atención la versión con calabaza de unas típicas galletas de canela. También fue la primera vez que hice puré de calabaza. Ella lo utiliza enlatado pero creo que es mejor hacerlo casero porque es muy fácil de hacer y las galletas quedan riquísimas. Quiero preparar algo pero mientras tanto os dejo el enlace del tutorial que yo seguí para hacer el puré. Después de hacerlo se ha de conservar en la nevera, pero si tenéis demasiado y no pensáis gastarlo en unos días también podéis congelarlo y aguanta 1 año perfectamente. Congelado dentro de bolsas especiales para congelador, esto sí.

Desde que probé estas galletas, estoy deseando hacer nuevas galletas caseras pues no son para nada comparables a las comerciales y además con calabaza son muy típicas para el otoño, ¿no creéis?. Probad esta receta pues las galletas quedan con una textura suave y tierna y un intenso sabor a calabaza y canela que combina a la perfección. Además, el chocolate le aporta una nota de sabor irresistible que hace del conjunto un dulce perfecto para cualquier persona apasionada del azúcar.

Bueno os dejo la receta con fotos paso a paso y un consejo: intentad reprimir las ganas de comeros la masa cruda a cucharadas; sé que huele de maravilla pero una de dos: o tenéis fuerza de voluntad u os ponéis una pinza en la nariz cual nadadora olímpica y hacéis unos movimientos super profesionales con la bandeja del horno en las manos  (no lo hice, malpensados).





                   

Tiempo de preparación: 50 minutos aproximadamente.                                                                             
                                                                                                                                                                                           

INGREDIENTES 


  • 115 gr de mantequilla derretida
  • 50 gr de azúcar moreno
  • 100 gramos de azúcar blanquilla
  • 1 cucharadita de extracro de vainilla
  • 86 gr de puré de calabaza
  • 190 gr de harina común
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de levadura química
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela en polvo
  • 90 gramos de chips de chocolate con leche
Para rebozar, mezclar: 
  • 100 gramos de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo.

 PREPARACIÓN:


1.    En un bol amplio, mezclamos la mantequilla derretida con los azúcares con la ayuda de un batidor de varillas manual hasta que casi no se vea el azúcar moreno.



3.  Añadimos el puré de calabaza y el extracto de vainilla y mezclamos de nuevo hasta que la masa quede completamente homogénea.


4.     Ahora incorporamos la harina con la ayuda de una espátula, en movimientos envolventes, es decir, con movimientos circulares y de abajo hacia arriba como si estuviéramos envolviendo la masa con los movimientos. 


5.      Añadimos las pepitas de chocolate intentando que se dispersen bien por la masa.



6.     Refrigeramos la masa en la nevera durante 30 minutos y hasta 3 días. Si la refrigeramos muchas horas, habremos de dejar la masa a temperatura ambiente unos minutos, proporcionalmente al tiempo que haya estado en la  nevera. Por ejemplo, si ha estado 24 horas, la dejaremo

s a temperatura ambiente 24 minutos.

7.  Sacamos la masa del frigorífico y precalentamos el horno a 175ºC

8.    Mientras se calienta el horno, hacemos bolitas con la masa, las rebozamos en el azúcar que habremos mezclado previamente con la canela y las colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Después, las chafamos ligeramente con la yema del dedo pulgar, pero no mucho porque durante el horneado la masa se expande. No las coloquéis muy juntas unas de otras.
Horneamos de 8 a 10 minutos con la bandeja a media altura.


9.   Sacamos del horno cuando veamos que la masa se ha expandido pero todavía parece ligeramente cruda, pues se terminará de hacer con el secado; si no, quedarán duras. Si al sacarlas vemos que faltan pepitas de chocolate, las colocamos en las galletas calientes y presionamos ligeramente cada una. Dejamos enfriar sobre una rejilla.



Espero que os haya gustado. ¡Bon appétit! 


Con muchísimo cariño, 




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lunes, 17 de noviembre de 2014

Bundt cake de arándanos y vainilla


¡Mi horno me va a pedir el divorcio y mi espalda una orden de alejamiento! Os desgloso lo hecho esta semana: rogelitos, unas galletas riquísimas y otoñales que os traigo el lunes, una tarta Massini (del curso de Tartas Deliciosas de Ester de La cuinera que empecé el lunes). El sábado por encargo para una amiga, de kinder bueno y chocolate blanco y esta semana todavía me queda hacer varias cosas... 


Hoy os traigo la receta de un bundt cake frutal y suave. Quería publicarla el viernes con motivo de la celebración del National Bundt Day que era el sábado, pero entre el encargo y todo lo que he horneado para el blog y por el curso no me ha dado tiempo publicarla porque acababa todos los días tirado en la cama por mi problema de espalda, ya sabéis...

Para quien no conozca estos bizcochos típicos de Estados Unidos, tenéis esta otra receta donde explico que nacieron hace ya más de 50 años de la mano de una empresa fabricante de utensilios de cocina gracias al interés que un grupo de mujeres tenían en ver trasladados a moldes de mejor calidad unos típicos alemanes, los Kugelhopf.

Se pueden hornear en cualquier tipo de molde, pero lo ideal, ya que estamos, es hacerlo en los de la marca Nordic Ware, pues si no no se pueden llamar bundt porque es una marca registrada de ellos. Además, no me negaréis que quedan preciosos, ¿verdad?, y el material del que están hechos además del tubo central que tienen ayuda a la jugosidad de los bizcochos que incluso aumenta con el paso de los días.



                   

                                                                                               
                                                                                         

INGREDIENTES 


  • 410 gramos (3 tazas) de harina normal 
  • 3 cucharaditas de levadura química 
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico 
  • 1 cucharadita de sal
  • 170 gramos (12 cucharadas) de mantequilla a temperatura ambiente
  • 335 gramos (1 y 2/3 tazas) de azúcar 
  • 4 huevos grandes
  • 2 cucharaditas de extracto o pasta de vanilla
  • 226 gramos (8 onzas) de crema agria o yogur griego
  • Unos 300 gramos (2 tazas) de arándanos, limpios y escurridos 
  • la ralladura de 1 limón y 1/4
  • la ralladura de 3/4 de lima 


 PREPARACIÓN:


IMPORTANTE: Utilizad una amasadora eléctrica si disponéis de ella o una batidora de varillas eléctrica (las hay por 10€ en tiendas como Amazon). No utilicéis ni la espátula, pues estaríais mucho rato batiendo y la mantequilla no cogería tanto volumen como necesita, ni la túrmix o batidora común pues no sirve para estas cosas... 


1.       Batimos la mantequilla con el azúcar durante 1 minuto a temperatura baja. Subimos la temperatura y batimos 5 minutos a temperatura medio-alta, hasta que la mantequilla se integre bien con el azúcar, blanquee y doble su volumen.

2.         Añadimos los huevos ligeramente batidos de uno en uno, esperando hasta que el anterior se haya integrado completamente con la mezcla antes de añadir el siguiente.

3.           Añadimos la vainilla.

4.       A parte, tamizamos la harina con el bicarbonato y la sal. Añadimos de golpe a la mezcla anterior y seguimos batiendo a velocidad baja.

  • Yo pongo a precalentar el horno en este punto porque mi horno calienta muy rápido y en ese tiempo acabo la masa y lleno el molde. Es importante que el horno esté caliente cuando hayáis acabado la masa porque el bicarbonato empieza a actuar justo al entrar en contacto con los líquidos, en este caso, la mezcla de mantequilla y huevos. Si tenemos el horno caliente, no haremos que la masa repose a temperatura ambiente y por lo tanto nos aseguraremos de que la masa suba. Si no, subirá menos y se quedará como apelmazada. 

5.       Esperamos hasta que la harina se haya integrado un poco con el resto de la preparación, pero no del todo. Ahora acabamos de batir con una espátula. 

6.     Previamente, habremos engrasado el molde con spray desmoldable o aceite de oliva a poder ser en spray.

7.         Vertemos la masa en el molde desde el mismo punto y dejamos que ella sola vaya ocupando las cavidades del molde. Si es muy espesa, nos ayudamos un poco de la espátula, empujándola con ligeros golpecitos.

8.        Alisamos la superfície con la espátula y metemos al horno previamente precalentado sobre una rejilla dispuesta a media altura.

9.        Hornear a 175ºC (350ºF) durante 50 a 60 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio. No abráis el horno antes de los primeros 30 minutos.

10.      Cuando veáis que ya está en su punto, sacad el molde y dejadlo enfriar sobre una rejilla 10 minutos exactos, pues si no no desmoldará bien. Este paso es de suma importancia.

11.     Transcurridos los 10 minutos, dad unos pequeños golpecitos en el culo del molde sobre un trapo para no dañar la superficie de trabajo. Ahora moved el molde de arriba abajo, izquierda derecha y atrás adelante hasta que notéis como el bizcocho se despega de las paredes del molde y se mueve un poco dentro de este. Desmoldad sobre una rejilla.

12.  Podéis servirlo tal cual o con un poco de yogur o crema agria e incluso con un glaseado ligero de limón o lima. 


  • Os dejo este tutorial de El rincón de Bea sobre cómo se hace un bundt Cake con fotos paso a paso, es de muchísima ayuda. 


Espero que os haya gustado. 




Os dejo un anticipo de la próxima receta. Unas galletas impresionantes. 


Un beso y ¡hasta pronto! 



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